Mostrando las entradas con la etiqueta Palabras animadas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Palabras animadas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de junio de 2007

La magia del azar

Adentrarse en la obra de Paul Auster supone perderse entre historias cotidianas y a la vez sorprendentes. Realidad y ficción se entremezclan sin que el lector (o espectador) llegue a discernir la leve línea que marca la diferencia. Quizá por este motivo sus historias resultan tan atractivas, tan sugerentes y tan cercanas. Es como si en cualquier momento tu vida pudiera convertirse en una de ellas y supongo que, en cierto modo, es una verdad palpable.

Descubrí el placer de leer a Auster hace un año y me atrapó. No es que haya leído mucho de él desde entonces (hay más autores apasionantes y trabajo) pero el gusto que me dejan sus historias es tan dulce que perdura en mi memoria largo tiempo. Me sorprendo a mi misma recordando los nombres de los protagonistas de Brooklyn Follies después de un año con total nitidez y añorar su compañía. Incluso La música del azar ha conseguido cautivarme, y eso que no es un libro que me gustara especialmente.

Auster juega al despiste con el lector, mezclándose con los personajes de sus novelas; le confunde hasta que pierde la noción de lo que es real y autobiografico y lo que no. Y después deja que el azar actúe y los personajes bailen su música. Cuando una cosa pasa nada vuelve a ser lo mismo. Puedes actuar o pasar de largo, pero nada volverá a ser igual y eso Auster lo tiene muy claro.

Smoke es el primer guión cinematográfico que Auster escribió y en él autobiografía, azar y relaciones paterno-filiales (otro de los temas recurrentes en su obra) están contínuamente presentes.Todo comienza con un encargo hecho por el New York Times en 1990, consistente en escribir un cuento navideño a publicar el mismo día de Navidad. Auster, aunque finalmente acepta, no sabe qué escribir pero, según cuenta en la entrevista que sirve de introducción al guión cinematográfico publicado por Anagrama, la lata de puritos holandeses que suele fumar le da la solución. Ahora bien, no acaba de quedar muy claro si en realidad la historia que finalmente escribe es pura invención de Auster o bien se la contó el encargado del estanco que le vende los puritos y que es lo que en el cuento se relata. Así pues, ya tenemos una primera confusión entre realidad y ficción: ¿es Auggie Wren un pseudónimo del dueño legítimo de la historia? ¿o es tan solo un personaje más del cuento, un recurso utilizado por Auster para aumentar la credibilidad del mismo? Sin embargo las dudas no acaban aquí, por supuesto (estamos hablando de un maestro en el arte de crearlas). Uno de los personajes principales de la película es el escritor Paul Benjamin... qué casualidad, la primera novela escrita por Paul Auster (Jugada de presión) estaba firmada con el pseudónimo de Paul Benjamin y algunas fuentes consultadas dicen que el verdadero nombre de Paul Auster es Paul Benjamin Auster, sin que a día de hoy (y probablemente perturbada ante tanto intrusismo de la ficción en la realidad o al revés) sepa a ciencia cierta si esta afirmación es correcta.

Tras publicarse el Cuento de navidad de Auggie Wren, el director de cine Wayne Wang (El Club de la Buena Estrella) se puso en contacto con Auster para proponerle llevar a la gran pantalla tan maravillosa historia y, después de mucho hablar y mucho buscar, en 1994 Smoke vio la luz. Al cabo de un tiempo la ilustradora Argentina Isol ilustró magistralmente la historia de Auggie Wren, con claras referencias a la película. Es así como podemos disfrutar en la actualidad de una sensacional película y de un no menos entrañable cuento para adultos con unas imágenes seductoras e inteligentes.
Smoke nos habla de la integridad de las personas, cuestiona los valores morales estancados y recupera el placer de escuchar historias y querer creérnoslas. Una historia tierna y redonda que contiene a su vez varias historias.
Sientense amigos y amigas mías y disfruten de la proyección. Si fuman podrán acompañarla con uno de sus cigarrillos, pero si no no se preocupen: la magia del cine no permitirá que el humo de los cigarrillos de los personajes afecte a sus pulmones.

Título: El Cuento de Auggie Wren
Autor: Paul Auster
Ilustradora: Isol
Editorial: Lumen
ISBN: 8426413749


Título: Smoke & Blue in the face
Autor: Paul Auster
Editorial: Anagrama
ISBN: 84-339-0690-9
Observaciones: Antes de acabar Smoke, Auster y Wang ya preparaban otra película, Blue in the face, con Auggie Wren y su estanco como protagonistas y un sinfín de cameos de estrellas norteamericanas. Para un final completamente redondo recomiendo ver, tras Smoke, Blue in the face. A pesar de que vi la película hace años recuerdo a la escena final como brillante.



Para leer las fichas pincha sobre la imágenes


















martes, 29 de mayo de 2007

El universo de Virginia Woolf

¡¡¡Estamos de estreno!!!

Ahora que ya han pasado las elecciones ya podemos volver a inaugurar...¡¡¡bieeennn!!! Así pues, os presento una nueva sección dedicada a las apasionadas artes de la literatura y el cine. Cada cierto tiempo presentaré una película cuyo argumento esté basado, de alguna manera, en una obra literaria.

Y para comenzar os propongo una película de Stephen Dardly que ganó el Globo de Oro en el año 2002, Las horas, basada en la novela del mismo título de Michael Cunnigham. Una película, bajo mi punto de vista, expléndida en todos los sentidos: interpretación, fotografía, música, vestuario... Al igual que la novela, impresionante. Tan solo una advertencia: evitar tanto el libro como la película en estados depresivos.